Uber vs. MyTaxi: los probamos

Tanto Uber como MyTaxi son dos formas de desplazarse mediante coches particulares en las grandes ciudades. El primero utiliza vehículos propios, mientras que el segundo permite pedir un taxi tradicional. Hemos realizado el mismo trayecto utilizando las dos aplicaciones, y te contamos cómo ha ido.

Desde el regreso de Uber a Madrid, la polémica ha estado servida. El servicio fue ilegalizado meses atrás en los juzgados, pero Uber lo ha vuelto a poner en funcionamiento, esta vez licenciando legalmente a los conductores de sus vehículos. La app permite solicitar un conductor privado para cualquier trayecto dentro de la capital (por ahora solo en Madrid). Según la propia compañía, los precios pueden resultar hasta un 40% más baratos que un taxi convencional.

Uber: nuestra experiencia

Abrimos la aplicación en pleno centro de Madrid, en la calle Alcalá. Solicitamos un coche, cuyo tiempo aproximado de llegada es de 4 minutos. No está mal, teniendo en cuenta la enorme acogida que ha tenido Uber en su regreso y la poca disponibilidad de vehículos que hay actualmente. Indicamos el destino desde la propia aplicación, que nos pide todos nuestros datos personales (nombre y DNI) para solicitar la llegada del coche. La aplicación nos estima un coste de entre 11 y 14€ para el viaje completo. Recordemos que aunque no se cobra bajada de bandera, hay un mínimo de 5€ por trayecto siempre que pidamos un coche con Uber.

Esperamos unos minutos y aparece un Hyundai I40 negro con los cristales traseros tintados. El conductor, trajeado, nos espera dentro y nos saluda por nuestro nombre. A partir de aquí, todo el trayecto transcurre con la misma normalidad que cabría esperar de un taxi normal. Unos diez minutos de viaje, todo ello reflejado al instante en la propia aplicación, donde podemos ver nuestra ubicación. Un detalle a tener en cuenta: el precio del trayecto no se muestra hasta que no se ha finalizado el viaje. No hay ningún tipo de “taxímetro” ni en el vehículo ni en la app, por lo que no podemos estimar lo que nos está costando viajar hasta que no hemos parado.

El conductor utiliza una versión específica de la aplicación para conductores, que se basa en Google Maps. Sigue el trayecto que le indica la app, y en apenas unos minutos hemos llegado a nuestro destino. Uber no permite que los conductores decidan por dónde ir; deben seguir la ruta marcada en todo momento. Esto evita que nos den un rodeo inesperado, algo que a veces ocurre en taxis tradicionales.

La app de uber tiene varias opciones a tener en cuenta durante el viaje; podemos dividir la factura entre varios usuarios de Uber con solo añadir el contacto que queremos que comparta los gastos. También disponemos de una opción para compartir nuestro tiempo estimado de llegada con un contacto, avisándole así de la hora a la que alcanzaremos nuestro destino. Perfecto para impacientes.

Pero lo más importante; el precio. De la estimación inicial de entre 11 y 14€, el coste final del trayecto ha sido de 11€ exactos. Uber tiene un precio que combina varios criterios: una tarifa mínima de 5€, un precio por minuto de 0,10€ y 1,20€ por cada kilómetro recorrido. Sumando estas variables obtenemos el precio exacto. Es una tarifa que hace económicos los trayectos cortos incluso en zonas con tráfico y semáforos, pero el precio por kilómetro sigue siendo más económico que en un taxi normal. Veremos ahora la comparación.

Viajando con MyTaxi

MyTaxi, a diferencia de Uber, solo se encarga de permitir pedir un taxi tradicional a través de su app. Aunque los conductores de MyTaxi deben pasar por un proceso de selección y una pequeña entrevista, no son conductores contratados por la compañía, sino que funcionan mediante un acuerdo de facturación semanal. En la práctica, si pedimos un vehículo con MyTaxi estaremos solicitando un taxi normal y corriente.

Los taxistas que trabajan con MyTaxi en madrid son varias decenas, por lo que es muy fácil solicitar uno y llega con relativa rapidez. Esperamos un par de minutos, y tenemos un Toyota Prius en el punto elegido. Cuentan con un logotipo que los caracteriza, pero son taxis públicos como uno cualquiera. Aunque hemos indicado el destino en la app, el taxista, una vez dentro del coche, nos vuelve a preguntar. Nos ponemos en marcha y nos aproximamos al destino. Aquí el precio lo rige el taxímetro del conductor, y no la aplicación, por lo que podemos ver en todo momento cómo sube la cifra del contador. MyTaxi se lleva una comisión de 1€ por cada trayecto, independientemente del precio final de este.

 

Al llegar, la aplicación nos permite elegir pagar en efectivo o a través de tarjeta de crédito/Paypal. Confirmamos el pago (en Uber no es necesario, el pago se realiza automáticamente al llegar) y nos bajamos del coche. Desde la aplicación podemos decidir si damos una propina del 5%, 10% o 15% al conductor. El precio final: lo más interesante. Mismo trayecto, a la inversa. Nos ha costado un total de 16,40€. Una cifra claramente superior, por un servicio que en la práctica es exactamente el mismo.

Conclusión

Ambos servicios resultan, en la práctica, muy similares. Para el mismo trayecto, dos coches, dos conductores (que se llamaban igual!) y dos precios diferentes. El trato recibido ha sido en ambos casos el que cabría esperar de un conductor, pero no podemos hacer ninguna distinción entre un taxi convencional y un vehículo Uber.

Por esta razón, la única diferencia es el coste que tiene cada uno. Uber ha resultado ser un 30% más barato que el mismo servicio prestado por un taxi. Ahora bien, queda abierto el debate sobre el coste de una licencia de taxista, el servicio público vs. el servicio privado y las implicaciones que tiene para el sector del transporte en la capital. También es necesario dejar constancia de un hecho; la flota de conductores de Uber en Madrid es muy escasa ahora mismo, y a ciertas horas aún es imposible conseguir encontrar uno dependiendo de la zona de la capital en la que nos encontremos. Muchas veces es más cómodo salir a pie de calle y levantar la mano para parar un taxi. Cada cual tendrá sus preferencias, pero a nosotros, Uber nos ha convencido. 

 

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  • JL Austin

    Claro, a base de evadir impuestos y saltarse las licencias de los taxis de verdad, Uber consigue precios más baratos. Allá cada uno.

  • Álvaro

    Pues está claro quién gana. Estoy deseando que Uber llegue a Barcelona para poder probarlo por mí mismo! Pero desde luego que en precio, supone una gran mejoría con respecto a un taxi.

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